La diversidad de la vida
Autor: Francisco Heras Hernández
La vida en la tierra muestra una diversidad
que parece no encontrar límites. Los seres vivos han conquistado medios
tan diferentes como los océanos y el aire; se han asentado en las
cálidas y húmedas franjas tropicales, y también en las frías y áridas
zonas polares. Para resolver los retos de la locomoción, la
alimentación, la comunicación o la reproducción han desplegado una
apabullante variedad de soluciones. La diversidad de la vida, gestada a
lo largo de 4,000 millones de años, es el gran tesoro del planeta
Tierra.
Niveles de diversidad
Un análisis atento de la biodiversidad nos revela
que ésta se manifiesta en distintos niveles, que se corresponden con
distintas escalas a las que se manifiesta el fenómeno de la vida.
Nivel específico. La gran
variedad de especies que pueblan la tierra constituye la manifestación
más espectacular de la diversidad biológica. Las enciclopedias de
animales y plantas contienen un muestrario sorprendente. Y tan sólo se
trata de una pequeña parte de la abultada relación de especies descrita
por los científicos, que ronda el millón. Éstas, a su vez, parecen ser
sólo una porción del total existente, ya que se calcula que quedan
millones de formas de vida sin describir.
Nivel genético. La mayoría de
las especies que conocemos cuentan con individuos que son, en alguna
medida, diferentes. Estas diferencias son, en parte, el reflejo de una
diversidad en el código genético que posee cada individuo.
Nivel ecológico. Los seres
vivos han desarrollado relaciones características con otros seres vivos y
con el medio físico en el que se desenvuelven. Una vez más, la vida ha
desarrollado una gran variedad de soluciones en este nuevo nivel de
análisis. Baste pensar en la tundra, la taiga, los bosques templados,
las praderas, los arrecifes de coral, las sabanas o las selvas, que a su
vez cuentan con un montón de variantes locales características.
La pérdida de diversidad
A lo largo de la historia de la vida se ha
sucedido la aparición de nuevas especies mientras que otras se han
extinguido ante la llegada de cambios que les resultaban desfavorables.
En este continuo trasiego de formas de vida por el escenario terrestre,
la diversidad biológica ha ido ampliándose, aunque sufriendo
estancamientos, e incluso retrocesos temporales en épocas especialmente
desfavorables.
En los últimos 10,000 años la diversidad animal y
vegetal que hoy nos maravilla, fruto de una historia de miles de
millones de años de evolución, está sufriendo un retroceso devastador
debido a la actividad humana. El ritmo de extinción de las especies se
ha acelerado drásticamente, calculándose que en la actualidad es por los
menos 400 veces mayor que el que existía antes de la aparición del ser
humano. En opinión del científico E.O. Wilson, se trata del proceso
principal de transformación ambiental, ya que el cambio producido cuando
desaparece una especie o una variedad es totalmente irreversible.
La destrucción de los hábitats naturales
La destrucción de los hábitats naturales es una
de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo. Los
bosques tropicales, sin duda los principales almacenes de biodiversidad
del planeta, están desapareciendo a un ritmo vertiginoso. Según datos de
la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), entre 1980 y 1990 su extensión se ha reducido a una
media de 15.4 millones de Has. al año.
La deforestación de las áreas tropicales es, en
gran medida, responsabilidad de los países desarrollados, ya que son
éstos los principales consumidores de las maderas extraídas de estas
zonas.
Fragmentación
Campos de cultivo, áreas urbanas, carreteras y
autopistas constituyen barreras infranqueables para numerosas especies.
Para estos seres vivos, su hábitat natural ha pasado de ocupar extensas
áreas ininterrumpidas a quedar dividido en fragmentos aislados de menor
extensión. Es el efecto conocido como fragmentación de los hábitats,
responsable de la extinción local de numerosas especies. Cuando un
cierto número de individuos de una especie queda confinado en una
pequeña porción de territorio, el peligro de extinción es mucho mayor,
ya que el tamaño de la población es pequeño y es más probable que una
perturbación dé al traste con la viabilidad del grupo.
Campos sin vida
Algunos paisajes rurales tradicionales han sabido
combinar de forma admirable la producción con la conservación de la
vida silvestre. La aparición de la moderna agricultura industrial,
basada en la especialización y el uso masivo de fertilizantes y
pesticidas produce una brusca disminución de especies. En los países más
intensamente explotados por estas nuevas formas de agricultura
industrial se ha acuñado el término de desierto verde, para referirse a estos nuevos paisajes rurales, muy pobres en vida silvestre.
interesante :9
ResponderEliminarbuen tema lindo tu blog
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